CASO HENRIETTA LACKS (HeLa)
Bien hallados sean:
Las
muestras biológicas humanas han desempeñado un papel crucial en los avances
científicos y médicos, y su continua disponibilidad generalizada para la
investigación es vital para lograr los objetivos de la medicina y la ciencia.
De modo que los descubrimientos han llevado a una nueva comprensión de la
biología humana y a enfoques específicos para detectar y tratar afecciones de
salud, así como a reducir el riesgo de enfermedades futuras. Aunque las
cuestiones éticas y políticas asociadas con la investigación de muestras
biológicas y experimentación en organismo vivos han sido objeto de análisis y
debates académicos.
El mundo moderno ha tenido grandes
avances médicos como el desarrollo de tratamientos contra el cáncer, la
fertilización en laboratorio, la vacuna contra la polio entre otros grandes
descubrimientos, pero al mismo tiempo tiene una deuda muy grande con una mujer
cuyo nombre no ha sido escrito en la historia con el crédito reconocimiento que
merece; esta mujer era en vida Henrietta Lacks, más recordada debido a las
características únicas de sus células denominadas como HeLa, que se
convirtieron en el parteaguas de una nueva era de avances médicos, funcionando
como un impulso para el progreso médico (sobre todo en el área genética) hasta
el manejo de células que incluso hoy, 60 años después de la recolección de la
muestra inicial van incrementando su demanda en la industria farmacéutica. Pero
el caso no es tan maravilloso cómo los avances que se han conseguido gracias a
él; esto debido a que la mujer de quien se obtuvieron estas células fuente de
grandes maravillas médicas nunca fue informada acerca del procedimiento al que
sería sometida para la extracción de sus tejidos y sobre todo, porque ella
nunca dio su consentimiento para que estos se utilizarán en la investigación
científica.
La familia Lacks se enteró del
proceso (25 años después) al que la material que fue sometido y únicamente
fueron informados escasamente acerca de la investigación de un genoma los
beneficios de la investigación que estaba siendo realizada gracias a las
muestras de tejidos cancerosos de Henrietta, sin embargo la familia quedó
exenta respecto al acceso de información de la investigación referente al
genoma HeLa y sobre todo a los beneficios económicos obtenidos de la patente
que fue registrada por los médicos que intervinieron a Henrietta sin su
consentimiento.
Si bien es muy claro que el
descubrimiento de las células HeLa ha causado un beneficio incalculable
económicamente y científicamente hablando, la familia de Henrietta nunca pudo
ser beneficiada igual que los médicos que patentaron la investigación y este
caso resulta un gran ejemplo acerca de la actuación ética a la que debe
someterse el personal de salud en cualquier parte del mundo sin justificar
puntos de inflexión que atenten contra ella.
Hay que considerar el contexto
histórico en el que surgió este caso pues la señora Lacks era una mujer pobre
de ascendencia afroamericana que se mudó a Baltimore con su familia para
trabajar en época de la segunda Guerra mundial y que padecía de un agresivo
cáncer de cuello uterino qué le cobró la vida pero sus valiosas células fueron
un caso único de tejidos sobrevivientes de forma independiente al organismo del
que provinieron resultando así en el genoma rebautizado como HeLa (llamado así
por la abreviatura de su nombre) y que pasó a la inmortalidad pues desempeñó un
papel importantísimo en el desarrollo de vacunas y tratamientos médicos no
existentes en la época. Aunque es claro que se trató de una violación a la
ética profesional, lamentablemente por la época era común en médicos y personal
de salud la toma de muestras sin consentimiento a pacientes sobre todo en 1951.
Peor aún, las condiciones raciales de Estados Unidos en aquel entonces no
favorecieron tampoco a lo que hoy es conocido como defensa de los derechos
humanos, por lo cual los investigadores de aquellos años justificados en su
actuar alegaron que no hubo ninguna violación a derechos humanos (puesto que ni
siquiera se consideraban la existencia de ellos). Pero el caso causa debate
puesto que la patente en la investigación de las células HeLa han generado ganancias que ascienden los
millones de dólares en ingresos a la industria farmacéutica y de los cuales la
familia Lacks no ha sido beneficiada en lo mínimo.
Los argumentos empleados por el
equipo de investigadores son que las células constituyen material de dominio
público después de ser extraídas de un organismo vivo y en segunda, que todos
los tratamientos derivados de la investigación con respecto a las células han
requerido gran trabajo e inversión por parte de otros investigadores lo cual
añade propiedad intelectual sobre las patentes derivadas del estudio de estas
células. Y aunque hoy en día la principal ambición de la familia Lacks es el
reconocimiento de su matriarca como fuente de todo el gran progreso en el área
médica.
Sin
embargo, la recopilación, el almacenamiento y el uso de investigación de
muestras biológicas y datos plantean preguntas profundas sobre el
consentimiento informado, la supervisión, el intercambio de datos a gran
escala, la privacidad y la confidencialidad, la comercialización, el acceso a
los resultados de la investigación y la capacidad de retirarse . El éxito de
esta empresa, hoy día depende de manera crítica de abordar tales preocupaciones
de manera que sean aceptables para los pacientes y el público, y de construir y
mantener el apoyo, la confianza y la transparencia. Por lo tanto, si Henrietta
Lacks fuera una paciente en los Estados Unidos actualmente, las muestras
biológicas recolectadas únicamente para su atención clínica no requerirían su
consentimiento para su uso en la investigación. Pero sí cuando dichas muestran
fueses objeto de investigación científica, debido a las consecuencias médicas y
jurídicas que conlleva. El consentimiento
informado describe un proceso para permitir que las personas tomen decisiones
voluntarias sobre participar en la investigación con un entendimiento del
propósito, procedimientos, riesgos, beneficios y alternativas. El
consentimiento informado se basa en principios éticos bien establecidos, que
incluyen el respeto a las personas, la beneficencia y la justicia . Siguiendo
estos principios, los aspectos clave del consentimiento informado incluyen la
provisión de información sobre la investigación que una persona razonable
desearía saber, de una manera y lenguaje comprensibles para la persona, y en
condiciones libres de coerción o influencia indebida.
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