LA FELICIDAD
Bien hallados sean:
Día con día las personas somos menos vulnerables a lograr nuestros objetivos. Estar bien con nosotros mismos y ser felices son factores para poder lograrlo pero también algunos otros que influyen para que esto suceda. El supuesto del bien deseado genera felicidad, lo que queremos lograr y alcanzar el éxito permiten satisfacer nuestras propias necesidades, disponer de bienes materiales para hallar tranquilidad, paz espiritual y felicidad, estar bien con Dios, ser honesto, tener un trabajo estable son otros factores valorados para alcanzar la plena felicidad.
No todo es ver por los demás y hacer el bien para poder alcanzarla idea que Sócrates defendía, filósofo griego que habla de una felicidad opinable, absoluta y universal. Todos queremos alcanzar la plenitud, nadie desea hacer el mal, quien actúa mal es en contra de su conciencia y por lo tanto siente un malestar y no podrá alcanzar la felicidad.
“Todo es para bien y nada es para mal”. La felicidad debe ser comunal y por lo tanto si estamos bien con lo demás podremos alcanzarla y sentiremos plenitud y a la vez hablaré sobre varios factores que influyen totalmente para poder ser feliz.
Primeramente es importante aclarar que el término felicidad posee gran cantidad de acepciones interpretativas, dependiendo el punto de vista filosófico que lo aborde. Etimológicamente proviene del latín “felicitas” que hace referencia a la fecundidad; de aquí se puede partir a una definición superficial, sin embargo históricamente a este vocablo le precedió uno de origen griegos en donde se comenzaba a analizar la verdadera esencia de la misma, ευδαιμονια (eudaimonia) que significa dicha. La base helénica consideraba que esa dicha resultaba de una estabilidad en cuanto a ciertas disposiciones del alma esto de manera general, pero cada filósofo tuvo su propia perspectiva de la eudaimonia. Algunos resaltaban los placeres intelectuales como fuente de estabilidad, otros el dominio de las pasiones, algunos más en la virtud y el camino de la moral. Para Sócrates existen dos puntos importantes para lograr la felicidad siendo el primero anteponer al propio placer el enriquecimiento personal, es decir vivir en paz consigo mismo, trayendo como consiguiente una vida que girase en torno a las virtudes y no ante valoraciones banales de elementos exteriores como la riqueza o la belleza fisca, en otras palabras valorar por encima de lo efímero la riqueza del alma. Según él, la malevolencia y búsqueda de supervivencia en el ser humano es la ignorancia, se actúa por impulso con una mente programada por el miedo y es lo que hace infeliz a la gente y por ende ir a buscar la felicidad con el deseo y el apego, tratando de alcanzar el poder, tratando de llenar el hueco vacío de la infelicidad causada por la ignorancia, con ello podemos apreciar un panorama más integral del pensamiento griego.
Aún con ello, definir una fuente de felicidad es subjetivo. Independientemente del aspecto espiritual del individuo, desde un punto de vista biológico, la felicidad es el resultado de una actividad neural fluida, donde los factores internos y externos estimulan el sistema límbico (encargado de percibir y procesar los estímulos externos e interpretarlos como emociones), ello nos hace reare en un punto: cuando existe estabilidad en la vida de un ente, le provocara paz consigo mismo y a consecuencia un estado de armonía pudiendo llamarse este la eudaimonia de los griegos.
Ahora bien hemos aclarado a que se refiere la felicidad, es decir la fecundidad en virtudes y paz interior en el alma, pero nos hace llegar a una pregunta ¿qué hace feliz a la gente?
A lo largo de la historia se han visto innumerables cambios en los sistemas sociales de convivencia y por ende todo lo relativo a dominancia por época.
Muchos líderes de toda índole han provisto de bases sobre las cuales se ha cimentado el origen de la felicidad, pero la mayoría llevan a algo en común la satisfacción propia.
Visto de otra manera, se busca la felicidad tanto en aspectos internos como externos puesto que depende de una búsqueda personal e intransferible porque aunque parezca que puede generalizarse la definición de felicidad no resulta así con las fuentes de la misma. Resultare de la propia inquietud de una persona, su tabla de valores y su entorno social.
Por ejemplo, muchas veces, cuando las personas creen que el dinero, la fama o la belleza les traerán felicidad; van tras esas cosas y, sin embargo, no consiguen ser felices. Ello deviene de la felicidad como una constante búsqueda de conseguir metas, y al lograrse esas llegan nuevas, creando un círculo vicioso en donde no se halla la tranquilidad por auto presión.
Otras personas consideran que la felicidad depende inmediatamente de la edad. Para unas más la felicidad se obtiene con la entrega altruista y espiritual así como un estado de lados optimo.
Aparentemente resulta así pues puede verse a la mayoría de niños siendo felices con las cosas más insignificantes pero eso no es muestra de falta de madurez cerebral sino de la simple valoración que menciona Sócrates.
La felicidad no trasciende más allá de un determinado tiempo, puesto que si fuera una felicidad "eterna", duradera el individuo no aprendería de sus tropiezos y los lapsos en donde decae el ánimo ya que éstos no existirían y por lo tanto no permitirían que las personas pudieran lograr o perfeccionar nuevamente sus momentos felices. (Algo semejante a la oferta y la demanda, si algo escasea el precio abunda, así bien si este estado fuese permanente no habría valoración del mismo por cuestiones de normalización y cotidianeidad)
Además, pude observar que es posible que el hombre sea feliz porque su felicidad es una meta como fue mencionado, un deseo innato, es una búsqueda continua por la que lucha enfrentando situaciones traumáticas hasta lograr llegar, finalmente a esos momentos de felicidad.
La idea de "estar feliz" implica la lucha diaria por tratar de estar cada vez más tiempo alegre, cada día buscar buenos momentos, intentar estar contento frecuentemente. Es decir, saberse y sentirse feliz sin perder de vista los momentos de dolor que en la vida son el coste que debemos pagar todos para poder acceder a los otros, los momentos felices. No consiste solamente en la adquisición de algo que cause placer, pues muchas veces consiste en renuncia a los mismos, el dominio de las pasiones conlleva a la serenidad y aceptación de lo que se tiene sin ambiciar llenar vacios con sinnúmero de factores externos.
En conclusión, la felicidad no se reduce al bienestar afectivo de un organismo adaptado a su medio. El hombre debe reflexionar para construir su vida según unos valores. No puede desatender ni su libertad, ni su responsabilidad ante el compromiso voluntario de su acción. Ser feliz supone que el hombre sea capaz de lograr un equilibrio que supere sus contradicciones y sus conflictos. Si el hombre quiere ser feliz, no debe olvidar que la felicidad es el resultado de una conquista primero sobre Él mismo y luego sobre un mundo en el que debe tener en cuenta no solamente las fuerzas naturales, sino también a los demás hombres.
Requiere de la apreciación de sí mismo y de su entorno, una vida virtuosa donde la ética y la moral sean guías y que le auxilien en el camino de su propia perfección.
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