UN AÑO MÁS Y EL CAMINO SIGUE
Bien hallados sean:
Antes de decir algo más debo aclarar que este es un post reflexivo. (No se preocupen que la serie dedicada al miedo continuará junto a otro tópico igual de delicioso, sean pacientes). Dicho lo anterior prosigo.
Hace un año que inició este pequeño proyecto de difusión y aunque el sitio fue creado en 2015 o 2016 y no fue hasta el siguiente que comenzó su actividad, del mismo modo que ha ido creciendo paulatinamente y todo gracias a ustedes, mis queridos lectores. Porque a pesar de que no conozco sus rostros y probablemente nuestro contacto no quedará más allá que a través de la pantalla de sus dispositivos (soñar con conocerlos no cuesta nada...) estoy segura de que detrás de sus ojos debe haber miles de historias increíbles y una gran belleza dentro de ustedes. Así que sí, muchas gracias por darse de leer lo que comparto, comentar, suscribirse y sobre todo de brindarme un poquito de su valioso tiempo.
Por otra parte, me doy espacio para reflexionar un poco mucho sobre lo vivido el año anterior. En el post "año nuevo, y qué sigue" veía las cosas con una perspectiva un tanto pesimista y fatalista. No es que me haya convertido mágicamente en una optimista empedernida, sino en una especie de realista de clóset.
Me ocurrieron bastantes situaciones, unas un tanto fuertes otras más bien necesarias y unas cuantas por ahí muy satisfactorias.
¿Resulta impresionante cuánto crecemos en un lapso, claro siempre y cuando estemos dispuestos a ello, no? Eso precisamente pasó conmigo: me dí cuenta de muchas cosas que ocurrían por la forma de pensar que tenía, es decir gran parte de las experiencias desagradables pasaron porque lo permití, y del mismo modo fue que me decidí a cambiar todo aquello que resultaba non grato para mí, y efectivamente, mi vida ha ido adquiriendo un tinte más amigable y llevadero.
En fín, parece un ciclo prometedor el que recién comienza y como lo dije anteriormente nadie sabe lo que vendrá...¿o tal vez sí?
Comentarios
Publicar un comentario