LA NATURALEZA DEL AMOR SEGÚN IRVIN SINGER (S1:III)
Bien hallados sean:
Continuaremos con la tercera parte de los textos dedicados al amor desde una faceta más filosófica que poética. Tomado de "La naturaleza del amor".
El amor es una respuesta afirmativa hacia alguien o algo que se ama. "Yo defino al amante como aquel que otorga valor y al amado como aquel que lo recibe. El amante hace valiosa a la amada ligándose a ella y comprometiéndose. Aun cuando puede que ella satisfaga sus necesidades, él se niega a usarla como un simple instrumento." "Es sólo en relación con nuestro otorgamiento que la otra persona goza del tipo de valor que el amor crea".
A través del amor un ser humano afirma la importancia del otro. "En el amor atendemos a la persona amada, en el sentido de que respondemos a lo que ella es".
El amor otorga valor sin cálculos. "Confiere importancia independientemente de lo que valga el objeto".
"Cuando amamos a otra persona, respetamos su deseo de mejorarse a sí misma. Si nos ofrecemos a ayudarla, lo hacemos porque la otra persona quiere ser mejor de lo que es y no porque pensemos que debería serlo".
El amor implica un tipo de respuesta más íntima, más personal y más creativa que el simple rendir homenaje a cualidades excepcionales. "sería un error pensar que el lenguaje del amante expresa una apreciación individual. Si dice que para él la mujer es perfecta, el amante no quiere decir que ella sea perfecta para él. A menos que se satisfaga a la amada en algún aspecto, ningún hombre podría ser capaz de amarla. Porque ella ha de encontrar un lugar en la experiencia de él; ha de cobrar vida para él, estimular nuevos intereses cada vez más amplios, y nada de eso es probable que suceda a menos que ella tenga un valor individual para él. Pero aunque la amada satisfaga al amante, no es necesario que lo satisfaga a la perfección. Tampoco el amante tiene la expectativa de que así sea. Al decir que para él ella es perfecta, el amante meramente reitera el hecho de que ama a esa mujer. La perfección de ella es un titulo honorífico que él y sólo él confiere. El amante es como un niño que hace un garabato y después anuncia: <Esto es un árbol>. El niño podría haber dicho con la misma facilidad: <Esto es un granero>. El garabato no representa nada hasta que él nos lo dice y representa lo que él dice, siempre que sea consistente en su actitud".
Las condiciones para el amor no son lo mismo que el amor. En algunas circunstancias, el otorgamiento de valor se dará con mayor facilidad que en otras, pero cuando quiera que tenga lugar, sucede como una nueva creación de valor y excede todos los atributos del objeto que podría pensarse que lo produce".
"El amor es como el genio despierto que escoge sus materiales de acuerdo con sus propios requerimientos creativos. El amor no crea su objeto, meramente responde a él con creatividad. Por eso raras veces se puede convencer a un hombre de que su amada no vale la pena para una persona como él porque el amor del amante es un medio creativo de hacer a la amante más valiosa, en el sentido en que la inviste de un valor mayor, y no porque haga de ella un ser humano mejor. También puede suceder esto último, pero lo más importante es que el amante cambia. Al subordinar sus actitudes intencionales, se transforma a sí mismo en un ser que goza el acto de otorgar. Y en eso hay algo mágico, como ya sabemos por las leyendas en las que las transformaciones del amor se llevan a cabo mediante filtros o varitas".
"Así pues, la creatividad del amor es primordialmente una auto creación. Los amantes crean dentro de sí mismos una extraordinaria capacidad de respuesta afectiva, una facultad de usar sus emociones, sus palabras, sus obras, para otorgar así como para apreciar valor. Cada uno de ellos acentúa la importancia del otro mediante un juego imaginativo dentro de la propia valoración. En realidad, la mejor manera de abordar el amor es como una subespecie de la imaginación".
"El amor es un medio imaginativo de otorgar valor que no existiría de otra manera"
"La imaginación amorosa otorga valor a una persona como la imaginación dramática otorga importancia teatral a un actor. Si, como a veces sucede, se coloca a la amada en un pedestal, ello es comparable al actor al que se coloca sobre un escenario, no necesariamente con fines de admiración, sino para concentrarse de la manera más imaginativa en la sugestiva realidad de su presencia. El amante sabe que la mujer no es objetivamente perfecta, como el público sabe que el actor no es Hamlet, pero al prestar atención a esa mujer tal como ella es, el amante la trata como la manifestación de (lo que es para él) la incomparable Venus".
"Estoy seguro de que la similitud entre amor y teatro se podría llevar mucho más lejos. El amor es el arte de disfrutar de otra persona así como el teatro es el arte de disfrutar de situaciones dramáticas".
Pensar que un otorgamiento, cualquier otorgamiento es justificable sin ponerlo a prueba, sería una locura [...] Cada interés ha de ser sometido a una apreciación moral que, visto antes y después, estime el efecto que tiene sobre el bienestar de la vida de uno en conjunto. En algunas circunstancias, amar a una persona puede ser deseable, en otras catastrófico.
Comentarios
Publicar un comentario